octubre 1

Ayuda y destino

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Quiero contarte una historia para reflexionar sobre la ayuda y el destino.

La crisálida empezó a desgarrarse. Lentamente, la mariposa empezaba a romper lo que hasta ese momento había sido su cárcel pero también su casa y su protección. Empujaba desde dentro con gran fuerza, rompiendo la cubierta quebradiza pero fibrosa que formaba hasta ese momento el capullo donde había pasado su último proceso: Una transformación formidable.

En los últimos días había cambiado totalmente. Había sido un esfuerzo que solo el poder de la Naturaleza puede soportar: Cambiar patas cortas y regordetas por otras, largas y afiladas. Cambiar la posición de la cabeza, desarrollar antenas, recortar las patas traseras para formar órganos sexuales para la reproducción y la proeza más grande: desarrollar esas dos membranas de mágica ingeniería que una vez extendidas se llamarían alas y que coloridamente serían el sello distintivo de los de su especie.

Esas alas eran la diferencia más marcada entre la oruga y la mariposa. Eran el corolario de todo éste proceso de dolor, mutación, transformación y evolución que la naturaleza le exige al que se arrastra,  para lograr despegarse del suelo.

El proceso aún no finalizaba. Ahora rompía el capullo pero debía terminar de salir.

Mucho tiempo y esfuerzo mas y ahora estaba sobre la rama. Con sus nuevas patas había logrado asirse a la corteza y se preparaba para el siguiente paso: Estirar las alas.

Inició con movimientos lentos, imperceptibles. Las alas estaban totalmente arrugadas, pegadas al cuerpo. Los nuevos músculos en el dorso se empezaron a contraer, bombeando sangre a ese intrincado laberinto de finísimos tubos que la genética había diseñado para dar vida poco a poco a las alas.

Todas las mariposas pasan por ese proceso. En forma lenta pero constante y presumiblemente dolorosa, bombean con gran esfuerzo líquidos vitales hacia sus alas. Por la presión con que es bombeada, la sangre va llenando las dobladas, arrugadas, suaves y vulnerables alas pegadas al cuerpo haciendo que éstas se vayan desdoblando poco a poco.

Durante éste tiempo, la mariposa es especialmente vulnerable pues no puede volar para evadir a los pájaros y demás depredadores pero ahora es muy visible ante ellos, pues entre mas bombea, las alas se van extendiendo y adquieren movilidad, lo que llama la atención de animales mas grandes que encuentran en las mariposas, presas fáciles para alimentarse..

Este proceso que dura horas, es exhaustivo para la mariposa...

Constituye todo un reto de dolor que es el precio que ella debe pagar para tener la capacidad de visitar cientos de flores de colores, remontar el aire, viajar kilómetros hasta encontrar una pareja, cortejar con vuelos y finalmente preservar su especie tras un apareamiento que se inicia en  pleno vuelo y finaliza sobre una rama cualquiera y que resume la vida de la mariposa en una sinfonía de armonía perfecta en un baile de vuelos tan hermosos como aparentemente erráticos. 

Ella había iniciado éste proceso de doloroso bombeo.

Una alma caritativa la vió. “Pobre mariposa -pensó- hay que ayudarle”. Tomó delicadamente a la mariposa, y con delicadeza le extendió sus alas.

La puso entre las plantas y siguió su camino.

La mariposa murió pronto. Las alas no se llenaron de sangre ya, pues el proceso natural había sido interrumpido. Los vientos no serían remontados, el apareamiento nunca se concretaría, las flores de colores no serían visitadas y su vida finalmente sería una vida inútil, desperdiciada.

La mariposa se arrastraría ahora durante su corta vida que concluiría bajo las gotas de la lluvia, haciendo digestión en cualquier depredador o aplastada por el cuerpo de cualquier otro animal de mayor tamaño, pues no podía moverse más.

Cuando le evitaron pasar por el esfuerzo y dolor de estirar por si misma sus alas, le evitaron también tener la fuerza para volar y por lo tanto, de vivir de acuerdo a su naturaleza.

No todo el bien, es bien. Solo lo es, si está alineado con la naturaleza y destino de cada uno de nosotros.

Carlos Quintanar

Tags

historias para meditar, reflexionar, sanación


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